No dejes que tu mente te gobierne porque adentro está tu ser interior que es lo que realmente eres. Lo que tenemos afuera es un disfraz de carne y hueso que oculta lo que realmente somos por dentro. Estamos tan pendientes de nuestra apariencia, como nos ven los demás, como si fuera lo más importante. La realidad es otra: tratamos de tapar afuera lo que hay dentro, que no debe ser nada bueno para tratar de ocultarlo. Analiza, tu vida, tu entorno, tu forma de ser y saca conclusiones.
Piensa, ¿crees que Dios te eligió para que vengas a este mundo y te regaló un cuerpo para que no disfrutes de las cosas bellas que tenemos? pero no dejes que los pensamientos negativos surjan en este momento, no dejes que tu mente te gobierne porque adentro está tu ser interior que es lo que realmente eres.
Si permitieras que solo pensamientos buenos abundaran en tu mente, empezarías a ver las cosas con una perspectiva mejor y mejorarías algo tu vida. Y deja de ver tus defectos y los ajenos. Acéptate y acepta a los demás. Todos hablan, todos opinan y lo hacen como si fuera normal, como si fuera parte de nuestra vida diaria. ¡Hasta se reúnen para hablar mal de alguien! Si ven a una persona radiante, la miran y buscan cualquier defecto, aunque sea muy pequeño y de eso hablan, como si fuera lo más importante, dejando todo lo demás de lado. Desperdician su tiempo buscando las imperfecciones ajenas y divulgándolas. Y por qué no, agregándoles algunos comentarios adicionales.
Constantemente buscamos la forma de sentirnos infelices, de no ver las cosas buenas que Dios nos dio y pensar solo en ellas. La mayoría de nosotros contamos con todos los sentidos: piernas para caminar y andar en bicicleta, manos para escribir y saludar, ojos para ver los hermosos paisajes y amaneceres que Dios nos regala día a día, oídos para escuchar el canto de los pájaros y el agua de ríos correr, y otras tantas que con solo observar a nuestro alrededor, podemos notarlas. Entonces ¿por qué no las aprovechamos? ¿Es necesario que descubramos que tenemos alguna enfermedad, o se muera alguien querido para empezar a darnos cuenta? ¿Por qué perdemos el tiempo viendo en la televisión tantos programas improductivos desde cualquier punto de vista, pero no tenemos el tiempo para agradecerle a Dios todo lo que tenemos?, y aunque sea poco, fue gratis.
Si hablamos de la anhelada felicidad que todos buscan, quisiera preguntarte: ¿Una persona puede buscar lo que tiene? Nadie encuentra lo que tiene, porque no lo busca. Entonces no busques la felicidad porque ya la tienes. Está dentro de ti.
Nos enseñaron desde nuestro nacimiento, a quejarnos, a buscar imperfecciones en todo a nuestro alrededor, a escuchar quejas constantes... y solo aprendemos a ser infelices, imperfectos y a quejarnos de todo. Quizás estemos en un lugar hermoso con una buena compañía, sin ningún tipo de inconvenientes, y en vez de disfrutar ese momento sin pensar en otra cosa, nuestra mente nos trae constantemente cosas negativas del pasado, problemas de cualquier otro entorno, buscamos que nos puede molestar.
Nos pasamos la vida buscando nuestra media naranja porque desde que nacemos nos enseñan que debemos casarnos y tener hijos, que así seremos felices. ¿Será así? ¿Para eso vinimos? ¿Vale la pena perder nuestra vida buscando una sola persona que es la encargada de hacernos feliz? Y aún peor, algunos nos pasamos la vida pendiente de un hombre o mujer que nos dejó. Pensemos concientemente: ¿debemos pasar la vida con la misma persona, pendiente de ella de tal maneraque nos olvidemos de nosotros mismos? O al revés, por pensar solo en nosotros, queremos obligar a otro a que sienta lo mismo que nosotros.
Nosotros somos parte de un mondo. Vivamos con esa armonía, y empecemos por descubrirla dentro de nosotros. Tratemos de entender a los demás, de buscar las cosas buenas y allí apuntar. Todos somos diferentes, unos más que otros, no podemos pretender que todos piensen y actúen como nosotros queremos, no son robots, entonces debemos aceptarlos. Y dejemos de lado los defectos, tanto los nuestros como los demás. Si tienes defectos, aprende de ellos para cambiar,no para amargarte. Y si estás amargado, amargas a todos los que tienes a tu alrededor. Recuerda:
Todo lo que vemos a nuestro alrededores una expresión de nosotros mismo.
Michelle Peña
17/07/09
martes, 21 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario